Amor propio y amor a los demás
- siygein siygein
- 14 ago 2025
- 2 Min. de lectura
¿Por qué no puedes querer a otros si no te quieres tú?
En muchas ocasiones, dedicamos nuestro tiempo y energía a amar y cuidar a otras personas, ya sean familiares, amigos o parejas, olvidándonos de la persona más importante: nosotros mismos. Creemos que demostrar amor externo es suficiente para tener relaciones felices y satisfactorias, pero la realidad es que, sin amor propio, es imposible ofrecer un amor verdadero y duradero.
El amor propio es la aceptación, el respeto y el cuidado que nos damos a nosotros mismos, es conocer y valorar nuestras fortalezas y debilidades, perdonarnos y aprender a ser nuestra compañía favorita. Cuando este amor interior está ausente o es débil, tendemos a buscar la validación y el amor fuera, en otros, lo que puede llevar a relaciones codependientes o insanas.
Decir “no puedo amar a otros si no me amo a mí mismo” no es solo un cliché, sino una verdad psicológica fundamental. no podemos ofrecer algo que no poseemos o que desconocemos.
¿Cómo saber si no te amas como deberías?
Te criticas mucho y no valoras tus logros;
Buscas constantemente la aprobación de los demás;
Te pones por debajo de otros, aunque no sea justo;
Tienes miedo a estar solo o te cuesta disfrutar tu propia compañía;
No pones límites y terminas haciendo cosas que no quieres solo para agradar;
Te sientes vacío, inseguro o con baja autoestima la mayoría del tiempo.
Si te identificas con varios de estos puntos, es señal de que tu amor propio necesita un impulso.
¿Y cómo empezar a amarte más?
Reconoce tus emociones: Está bien sentir lo que sientes, sin juzgarte ni criticarte por ello.
Establece límites claros: Aprende a decir “no” sin culpa para cuidar tu energía y bienestar.
Haz cosas que te hagan feliz: Aunque sean simples, como escuchar tu canción favorita o salir a caminar.
Habla contigo como lo harías con un buen amigo: Sé amable y compasivo contigo mismo.
Disfruta tu propia compañía: Dedica tiempo para ti, para conocerte y consentirte.
Celebra tus logros: Por más pequeños que sean, date el crédito que mereces.
Cuando logras quererte de verdad, tus relaciones mejoran, se vuelven más sinceras y equilibradas. El amor propio no es egoísmo, sino el cimiento que sostiene el amor hacia los demás.

.png)





Comentarios