¿Cómo gestionar la ansiedad en tiempos de incertidumbre?
- siygein siygein
- 15 ago 2025
- 2 Min. de lectura
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones de estrés o incertidumbre. Sin embargo, cuando se vuelve frecuente o intensa, puede afectar nuestra calidad de vida, nuestras relaciones y nuestra capacidad de tomar decisiones, aprender a gestionarla es esencial para mantener un equilibrio emocional y enfrentar los desafíos diarios con mayor claridad y serenidad.
¿Cómo puedes gestionarla?
Reconoce y acepta la ansiedad: El primer paso para manejar la ansiedad es identificarla y aceptarla. No se trata de ignorarla ni de juzgarse por sentirla, observar cuándo aparece, qué situaciones la disparan y cómo se manifiesta en nuestro cuerpo (palpitaciones, tensión muscular, pensamientos acelerados) nos permite tomar medidas conscientes para controlarla.
Técnicas de respiración y relajación: El cuerpo y la mente están conectados; aprender a relajar uno ayuda a calmar el otro. Algunas estrategias efectivas son:
Respiración profunda: Inhalar contando hasta 4, mantener la respiración 4 segundos y exhalar 6 segundos. Repetir varias veces.
Meditación breve: Practicar entre 5 y 10 minutos diarios ayuda a centrar la atención en el presente y reduce los pensamientos acelerados.
Relajación muscular progresiva: Tensa y relaja grupos musculares de forma consciente para aliviar la tensión física que acompaña la ansiedad.
Organización y planificación: La incertidumbre aumenta la ansiedad cuando sentimos que “perdemos el control”. Establecer rutinas y objetivos claros puede ayudarnos a recuperar ese control:
Divide las metas grandes en pasos pequeños y alcanzables.
Prioriza tareas diarias y celebra los logros, aunque sean pequeños.
Mantén un horario de descanso y trabajo para equilibrar energía y concentración.
Gestión de la información: El exceso de noticias negativas y la exposición constante a redes sociales pueden amplificar la ansiedad:
Establece horarios específicos para informarte.
Selecciona fuentes confiables y evita el sensacionalismo.
Dedica tiempo a contenidos positivos o educativos que nutran tu bienestar emocional.
Cuidado físico
La mente y el cuerpo están íntimamente conectados, mantener hábitos saludables reduce la vulnerabilidad a la ansiedad:
Alimentación equilibrada y suficiente hidratación.
Actividad física regular, como caminar, correr o yoga.
Dormir entre 7 y 8 horas para permitir la recuperación mental y emocional.
Apoyo emocional
No tienes que enfrentar la ansiedad solo/a:
Habla con amigos, familiares o personas de confianza.
Compartir lo que sientes alivia la carga emocional y ofrece nuevas perspectivas.
Consulta con un profesional de la salud mental si la ansiedad se vuelve intensa o constante.
Gestionar la ansiedad no significa eliminarla por completo, sino aprender a convivir con ella
de manera saludable, pequeñas acciones diarias, combinadas con autoconocimiento y apoyo emocional, fortalecen nuestra resiliencia y nos permiten enfrentar los retos con calma y claridad.

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