LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN EN MÉXICO: DE LA REACCIÓN A LA ACCIÓN
- siygein siygein
- 17 sept 2025
- 2 Min. de lectura
En México, la historia reciente nos ha demostrado que la prevención no es un lujo, sino una necesidad. Los sismos de 1985 y 2017, las explosiones en zonas urbanas e industriales y los desastres naturales recurrentes, nos recuerdan que somos un país altamente vulnerable, sin embargo, también dejan al descubierto una realidad: como sociedad tendemos a reaccionar ante la tragedia, pero pocas veces logramos anticiparnos a ella.
La prevención no debería ser un acto esporádico ni una respuesta emocional después de una catástrofe; al contrario, debe convertirse en una práctica diaria, consciente y compartida por todos los sectores de la sociedad.
¿Qué significa pasar de la reacción a la acción?
Cambiar esta mentalidad implica asumir que la seguridad no empieza en la emergencia, sino mucho antes de que suceda, significa construir una cultura preventiva que se viva en cada espacio: en la casa, la escuela, la empresa y la comunidad. Algunos pasos fundamentales para lograrlo son:
Formar hábitos preventivos
-Revisar instalaciones eléctricas y de gas periódicamente.
-Contar con un botiquín y extintores en condiciones óptimas.
-Definir puntos de reunión familiares y laborales.
-Integrar la prevención a la rutina, no solo a los simulacros oficiales.
Capacitar constantemente
La prevención sin capacitación es incompleta, las brigadas de protección civil, los cursos de primeros auxilios, la práctica de evacuaciones y el uso correcto de equipos de seguridad deben actualizarse de manera continua. No basta con “saber en teoría”, hay que entrenar la respuesta para que en el momento crítico surja de forma automática.
Cumplir y actualizar normas de seguridad (NOMs)
En el ámbito empresarial, las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) no son simples requisitos legales: son herramientas de protección para trabajadores, instalaciones y comunidades. Su cumplimiento garantiza que los procesos productivos se realicen bajo condiciones seguras y que los riesgos estén controlados.
Fomentar la corresponsabilidad
La prevención no es responsabilidad exclusiva del gobierno ni de las instituciones; es un esfuerzo colectivo, cada persona, familia, escuela y empresa tiene un papel crucial. La corresponsabilidad se traduce en acciones compartidas que fortalecen a toda la sociedad frente a cualquier amenaza.
Beneficios de una cultura preventiva
Invertir en prevención genera beneficios tangibles e intangibles:
Protección de la vida humana, el valor más importante.
Reducción de pérdidas materiales y económicas.
Mayor confianza social y empresarial, al demostrar compromiso con la seguridad.
Comunidades más resilientes, capaces de enfrentar la adversidad con organización y menos caos.
Cuando la prevención se vuelve cultura, no solo se evitan tragedias: también se construye un entorno más seguro, productivo y humano.
En SIYGEIN creemos firmemente que la cultura de la prevención se construye día a día. Nuestro trabajo está enfocado en brindar servicios especializados en seguridad, medio ambiente y protección civil, con el cumplimiento de normas oficiales y la capacitación de brigadas, sabemos que, en el momento crítico, pequeñas acciones previas hacen la diferencia entre el caos y la protección de la vida. Por eso, acompañamos a empresas y comunidades en la transformación de una visión reactiva a una cultura verdaderamente preventiva.

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